martes, 22 de febrero de 2011

Decisión

Me acerqué a ti segura, decidida. Hoy no fallaré, te lo haré ver. A cada paso mi corazón palpita tres veces más, claro, la taquicardia a todo lo que da. Un escalofrío me recorre en cuanto siento tu olor, joder, hoy no quiero flaquear ante ti.

Tu amigo, el rubio, cuyo nombre en este instante acabo de olvidar, me ve y sonríe divertido, imagino lo que ha de pensar. Con la cabeza me señala y volteas, creo que mi decisión acaba de derrumbarse y Sentido Común fallece con tu sonrisa, joder, joder.

—Muñeca— te acercas y rozas mis labios con los tuyos, maldición. ¿Dónde está mi Dignidad? Respiro y busco recordar. Sé que no vine para contemplarte, no lo hice para perderme en tu verde y segura mirada, en tus seductores labios, en tu nariz altiva, en esas sutiles pecas que adornan tus mejillas —apenas notorias y que seguro odias—.

— ¿Hoy si puedes?

Tu desconcierto es tan grande como el mío, ¿de dónde salieron esas palabras? Me aplaudo, creo que Dignidad volvió, se tardó, antes le hubiera roto la nariz —por más bella y altiva que luciera— al que me tratara como un objeto, casi puedo asegurar que el muñeca es porque no recuerdas mi nombre. Diablos, duele.

Sin embargo hasta para eso eres cruel, tus ojos crecieron ante la sorpresa y me atrapan. Entré a esa vorágine verde. Te recuperas rápido, al menos más que yo. Sospecho que la pregunta te sorprendió por una razón diferente a la mía. El movimiento en el pasillo es inexistente, seguro ya entraron todos a clase.

—Para ti siempre linda, disculpa si te hice creer lo contrario.

Te acercas y me robas un beso, no puedo negarme, otra vez me entrego… mis brazos sobre tu cuello, mis manos en tu cabello. Sonríes y lentamente te alejas, sin dejar de mirarme a los ojos, retrocedes, te das vuelta y encaminas a tu clase.

— ¿Recuerdas mi nombre?

Te detienes y no volteas, realmente hoy no quiero rendirme ante ti, estoy dispuesta a finalizarlo y depende de tu respuesta. Pausadamente intentando recordar volteas, me miras fijamente, tus cautivadores ojos lo han dicho todo…

—Ya no habrá más.

Ahora soy yo la que se retira digna, con paso seguro y rápido. Estoy a un paso de correr. Sí quiero que me alcances, pero no me sigues, no hay nadie atrás de mí…


-o-o-

Sin nada más que decir, me gustó mucho como quedó. Sí continuación de Instante. :D Por cierto todas las imágenes son de sus respectivos autores, ninguna de mi creación y en lo personal y después de un rato de búsqueda creo esta es la que mejor quedó.

lunes, 14 de febrero de 2011

Instante

Quiero ser en tu vida algo más que un instante

El simple recorrer. Hoy, sólo te quiero tener. Deseo fundirme contigo, que seamos uno. Tus dedos se deslizan con delicadeza de mi barbilla, pasean en mi quijada y poco a poco llegan a la clavícula. En ese contacto sutil, me has atrapado.

A ti nunca me he negado, no lo haré, por más que lo desee, aquí, para ti siempre estaré. Por ello, enredo mis manos en tu negro cabello, tan pulcramente peinado. Ya no más, lo agito, lo enredo.

Tus labios nuevamente capturan los míos. Con un movimiento mueves mi mundo, el piso desaparece y no sé cual es el derecho o el revés. Me dominas.

Desinteresado y apático, pero tan condenadamente mágico. Desde que te vi aquella vez en tus ojos me perdí, verdes. Te apartas, pero no cedes el embrujo, tu mirada más comunicativa que otras veces.

—Hoy no.

Y así, sin esperar respuesta, la calidez de tu cuerpo desaparece. El frío me invade, lo sé. Para ti, sólo soy un instante y no es este.

-o-o-

En esta ocasión la imagen me costó un poco más, la que encontré siento plasma el sentir del fragmento, que nuevamente surge a partir de una frase que vi en un video. Algo cursi para el 14 de febrero pero con un final un tanto agridulce, espero.


viernes, 11 de febrero de 2011

Mío

Advertencia: es un fanfic, basado totalmente en la serie de Pandora Hearts, spoilers de los primeros capítulos.

Y ahí estaba otra vez, maravillándome con su figura. Con ese porte, ese aire enigmático, misterioso. Y ahora además lucía tan atractivo, varonil, elegante.

Sin duda diez años significaban mucho.

Había momentos en los cuales juraba que era el mismo y temeroso niño, lleno de fragilidad y ternura. Fácil de molestar —sobre todo asustar—. Sin embargo esa sensación dudaba efímeros instantes.

Lo sabía, ya no lo protegería, ahora era el me protegía. Ya no podía colgarlo de un árbol, en cualquier instante podía ser yo quien quedara de cabeza, aunque sé nunca lo haría.

Mientras sentía las sacudidas del carruaje, oía el suave relinche del caballo, el crujir de las ramas y hojas secas sobre las que pasábamos, el lejano canto de las aves y los grillos; miré por la ventana los rayos de pálida luz que emanaba la luna junto a sus eternas y brillantes compañeras. El aroma a humedad inundó mis fosas nasales, pronto comenzaría a llover.

Voltee para observar a mis compañeros, Alice dormía y murmuraba algo ininteligible relacionado con la carne. Pero no era ella a quien deseaba contemplar. Una leve sacudida en el estómago me invadió en cuanto puse la vista en él, el ahora joven de veinticuatro años, en su desordenado cabello negro, en su piel, en todo el ser de mi amigo. Ladeé el rostro, contemplando al duque, ahí estaba el niño de catorce años y el adulto, lo dos en un perfecto equilibrio.

A mi mente llegó el momento en que lo vi después de salir del Abismo, el choque de emociones al ver a un Gil grandote, la sensación de querer capturar la capa que me fue arrebatada —poseedora de tan embriagante aroma—. La duda cuando lo llamaron Raven. El carmín en mis mejillas al sentir el sombrero en mi cabeza, ¡su sombrero!

Más tarde la sorpresa al oír los diez años transcurridos, la alegría momentánea al confirmar las palabras de la shinigami — saber que seguía él era realmente mi Gil—. El dolor al ver la cicatriz que el había provocado. El temor al verlo alejarse y la confusión de sus palabras, la incertidumbre, ya nada era como antes, ¿mantendría su palabra? O fue por lo apremiante del momento. El jubilo al verlo de rodillas frente a mí. Sí seguía siendo mío.

Me acercó con cuidado y acaricié superficialmente su mejilla, para no despertarlo ¿cuántas emociones me provocaba, ahora y antes? Pero no importaba, era mío, mi sirviente, mi amigo, mi confidente y más mucho más.

o-o-

En esta ocasión opté por subir un escrito que ya tenía hecho y nunca publiqué ni en amor yaoi, ni en fanfiction. Le modifiqué de tercera a primera persona, porque creo le queda mejor. Y sí, hay veces que no me gusta lo que escribí antes, pero en este caso eso no ocurrió, del todo. Sin más que decir, imagen completamente del fandom, igual que el fic.

martes, 8 de febrero de 2011

Un paso más

De lejos te deseo, creo, incluso que te quiero. Oculta, casi por un velo, entre el mar de personas que nos rodean, brillas… a unos pasos y, sin embargo siempre tan lejano.


Las palabras llegaron solas y motivaron toda una situación e incluso un personaje, para lo que será un long-fic de la tercera generación. La imagen que ya tenía, quedó como anillo al dedo en esta ocasión seguramente sí será el fandom, más no los personajes—.

Lady Itaichigo


viernes, 4 de febrero de 2011

Al fin

HI

Después de darle vueltas y prometerme hacerlo, al fin está: mi blog, mi espacio al que subiré desde imágenes, historias originales en one-shot o incluso más largos, fics, letras de canciones, pensamientos, entre otras. Además de dedicarle su espacio a mis fanfics, donde subiré imágenes al respecto de ellos, los capítulos, lo que me inspiró a hacerlos etc, etc.

Para iniciar subo lo que por un lado iba a ser parte del prólogo de un long-fic Lily/James que no he hecho, no sé si haré, pero que nació junto al nombre del blog y la decisión de crearlo.

Llamado

Lo único que quiero es verte, viajar en tu cálida mirada, contemplarte y contagiarme con tu tranquilizadora sonrisa.

¡Te necesito! Al fin lo admito. Ahora más que nunca me haces falta. Jamás me había sentido tan vacía, tan hueca, tan ausente y terriblemente sola.

¡Por favor, discúlpame! Espérame, allá voy. No me digas que te perdí. No, por favor…

Vuelve —como siempre— ha mostrarme lo equivocada que estoy, que estuve. Enséñame que todas tus palabras fueron siempre sinceras. Continúa ahí, no te vayas, no te muevas, no me olvides y por nada del mundo me dejes.

La imagen al respecto del fandom que la originó, aunque no necesariamente sea de él.



Lady Itaichigo